Hacia la escuela comunitaria en Ojo de Agua de los Reyes

La comunidad

En septiembre de 2017 arrancamos el proyecto de la escuela comunitaria en la comunidad rural Ojo de Agua de los Reyes, que se encuentra ubicada al noreste de la ciudad de León, Guanajuato, México. Hasta el 2010, según el Catálogo de Localidades de SEDESOL y con información del INEGI, CONAPO y CONEVAL, la comunidad contaba con 624 habitantes, hombres 313 y mujeres 311; con un rezago social bajo y con un grado de marginación alto; con 119 viviendas particulares habitadas.

La comunidad está a trece minutos de distancia de la mancha urbana utilizando el automóvil. Sube una ruta de transporte urbano, la Ruta 19, dirección “Ojo”. Las casas, terrenos, siembras y propiedades se organizan alrededor de una presa que da a la carretera de terracería, el acceso principal a la comunidad, y que escala el cerro hasta llegar a la comunidad Mesa de los Reyes. La vegetación es propia de la flora del Bajío: huizaches, mezquites, cactáceas, magueyes, matorrales y pastizales, entre otros, que se mezclan con el paisaje y con la diversidad agropecuaria reproducida en estrecha relación con sus habitantes: milpas, huertos de traspatio, solares, corrales de distintos animales de pastoreo.

Pero también existe una gran migración al extranjero y una enorme precarización del trabajo. Muchas personas, varones y mujeres, bajan a la ciudad a contratarse como empleados en diversos giros que comúnmente son inestables o mal remunerados. En la comunidad no existen centros de salud o clínicas de algún tipo, por lo que las personas deben bajar a las colonias periurbanas para atenderse.

La comunidad se encuentra amenazada por el desarrollo de complejos habitacionales de interés social que pisan las faldas del cerro, así como por una zona urbana de alta incidencia delictiva.

Por otro lado, existe una tradición musical latente. Varias personas se dedican o se han dedicado a la música de banda, mariachi y huapango. Este es un elemento identitario de gran relevancia para las personas de Ojo de Agua.

La escuela comunitaria

La escuela comunitaria que está en proceso de construcción es muy otra. No tiene muros y tampoco tiene oficinas administrativas, ni departamento de servicios escolares. No tiene pupitres, ni escritorios. Esta escuela en su primera fase pone atención en las personas, en los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores con quienes se propone trabajar dentro de la comunidad.

Creemos firmemente que un espacio y tiempo educativos no dependen -al menos no completamente- de una infraestructura especializada, y es por eso que el proyecto arrancó mediante una inserción en la comunidad, gracias a la cual nos hemos acercado cada vez más a las personas que ahí habitan para trabajar a través de talleres y experiencias de aprendizaje colectivo. Creemos que el proceso formativo lo crean las personas, junto con sus saberes, sus experiencias y su disposición a transformar la realidad. En ese proceso nosotros cumplimos el papel de acompañantes, de facilitadores, siendo parte de los momentos de enseñanza-aprendizaje colectivos.

Dos grupos están trabajando actualmente: un grupo de mujeres jóvenes y adultas, y tres grupos de niñas, niños y adolescentes entre los 6 y 14 años que son divididos por edades. Ambos grupos se reúnen una vez por semana. Las sesiones se planean con base en los principios del buen vivir y de la perspectiva de subsistencia -ambos ejes teóricos importantes del proyecto general-, además de seguir las metodologías de trabajo comunitario que proponen la educación popular, los juegos cooperativos para la paz, la ludopedagogía y las prácticas narrativas, entre otras.

El objetivo de la escuela comunitaria es promover la organización y participación de los distintos sectores de la población local, con miras a la autogestión y autonomía de las personas y de la comunidad misma. En esta primera etapa o fase, que consideramos de vinculación y de diagnóstico participativo, buscamos conocer las necesidades de la comunidad, para que en función de ello podamos desarrollar proyectos pertinentes al contexto.

Hilando Utopías nutre el trabajo comunitario realizado en Ojo de Agua también gracias a la participación de personas voluntarias y colaboradores que aportan de sus conocimientos y tiempo semana con semana. En este sentido, toda persona interesada en formar parte del proyecto puede contactarnos y preguntar por las formas en las que puede involucrarse, ya sea como voluntaria, como parte de su servicio social o proponiendo algún proyecto en particular que se ajuste a los objetivos de la asociación.

Publicación original en Hilando Utopías.

anarquismo anarquía anticolonialismo apoyo mutuo autogestión autonomía capitalismo CNI colapso colonialismo comunalidad COVID-19 creatividad crónica decrecimiento desarrollo desigualdad ecología Ecología política educación educación comunitaria educación popular EPJA Estado EZLN Gaza Guanajuato guerra León Lluís Duch México nota notas ONU Palestina pandemia pedagogía periferia urbana Periodismo Sierra de Santa Rosa subdesarrollo sujeto taumaturgia Trabajo comunitario violencia

Suscríbete para recibir las últimas públicaciones

← Volver

Se ha enviado tu mensaje

Advertencia
Advertencia
¡Aviso!

Deja un comentario

Licencia Creative Commons

This work © 2023 by Alonso Merino Lubetzky is licensed under CC BY-NC-ND 4.0 

Guanajuato, México

Diseñado con WordPress.com

Boletín

Suscríbete a mi boletín de correo electrónico en el que recibirás las últimas publicaciones.