Para una ética-política contra los muros y por la vida

Las caras o cabezas del capital –de la hidra como lo han llamado las y los zapatistas [1]– son muchas y diversas. Para deshacerse de ellas y delinear el panorama de una sociedad poscapitalista hay que hacerlo de cuajo, es decir, de raíz. Pero ello requiere de nuevos principios, nuevas formas de relacionarnos y de hacer comunidad; nuevos valores que funden una sociedad más justa, plural y democrática. Estos valores pueden encontrarse en los siete principios del mandar obedeciendo del EZLN y del Congreso Nacional Indígena (CNI), que buscan orientar otras maneras de organización para hacer frente al capitalismo.

Al hablar de capitalismo no solo hablamos de economía, hablamos de un sistema sociocultural y político, una forma particular de ver el mundo que se ha impuesto sobre la diversidad social y natural del planeta [2] invadiendo los territorios hasta antes autónomos y libres de la influencia del mercado y del Estado [3]. Dicha invasión puso a virar todos aquellos espacios de la vida llevándolos a ciclos de crisis irremediables; irremediables, creemos, desde sus propios planteamientos y a partir de sus conceptos.

En el plano social la crisis se expresa como pobreza, marginación, violencia, racismo, desigualdad, intolerancia étnica, sexual y religiosa; en el plano político, como crisis de gobernanza, instituciones fallidas, corrupción, fascismo; en el plano epistemológico o del conocimiento, como monopolización del saber y destrucción de los saberes útiles para los pueblos –el vuelco de la ciencia y la tecnología sobre los seres humanos, la pérdida de sus fines prácticos y su respuesta a intereses económicos–; en el plano cultural, como homogeneización y destrucción de la diversidad social, de las muchas cosmovisiones, lenguas, tradiciones, costumbres y formas de organización; en el plano ecológico, como deterioro medioambiental, cambio climático y extinción de la biodiversidad; en el plano valorativo, como una sustitución de los valores de uso para la satisfacción de necesidades, por valores de cambio que solo alimentan el proceso de acumulación de capital.

Las salidas a la crisis no están sino en la organización de los pueblos, tanto del campo como de la ciudad –así lo sostiene el Congreso Nacional Indígena–; en el cambio de dirección de nuestras prácticas, así como en el de nuestra concepción del bienestar mismo. Así lo han constatado numerosos movimientos sociales que se oponen al modelo imperante de vida y a que un grupo reducido de tecnócratas y políticos tomen las decisiones en las altas esferas del poder. Ejemplo de ello es la reciente movilización de organizaciones campesinas a la Ciudad de México, que se manifestaron contra las nuevas negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), demandando la exclusión del capítulo agropecuario del acuerdo comercial, así como una política adecuada para el campo y para los pequeños productores [4] [5].

La visibilización de las luchas y de la urgencia de su vinculación es especialmente importante en un momento de turbulencia política como el que atravesamos de cara al 2018, pero aún más en el contexto de crisis estructural de la cual México es un claro ejemplo. En un intento por difundir las experiencias de lucha de los pueblos originarios, el Concejo Indígena de Gobierno (CIG), compuesto por miembros del Congreso Nacional Indígena (CNI), está invitando a la organización, a la articulación de las resistencias y de las rebeldías, a la toma de conciencia sobre la devastación del territorio y de las múltiples injusticias que se viven en el país. En sus palabras:

“Nuestro llamado es a organizarnos en todos los rincones del país, para reunir los elementos necesarios para que el Concejo Indígena de Gobierno y nuestra vocera sea registrada como candidata independiente a la presidencia de este país y sí, echarles a perder su fiesta basada en nuestra muerte y hacer la propia, basada en la dignidad, la organización y la construcción de un nuevo país y de un nuevo mundo” [6].

La propuesta del CNI/EZLN apunta a la construcción de una ética que rija la vida de nuestra sociedad desde otro ángulo; una que adopte otra perspectiva para identificar los límites entre el bien y el mal. La historia, demandas y reflexiones de los pueblos originarios trazan las líneas a seguir en la construcción de una nueva ética-política contra los muros del capital y favor de la vida; una ética-política contra la devastación de los cuerpos, las mentes y el territorio; una ética-política a favor de la diversidad y contra toda forma de injusticia.

En este sentido, los siete principios del mandar obedeciendo que rigen al Congreso Nacional Indígena ejemplifican su intento por formular nuevos valores que, como diría Luis Villoro, contribuyan a escapar del poder injusto [7]. 

1. Servir y no servirse

2. Construir y no destruir

3. Representar y no suplantar

4. Convencer y no vencer

5. Obedecer y no mandar

6. Bajar y no subir

7. Proponer y no imponer

Estos principios serían los que orientarían una nueva vía para el ejercicio del poder en el país. Un poder desde abajo; un no-poder, un contrapoder (Villoro, 2007). Son además un ejemplo de los principios a través de los cuales muchas comunidades y pueblos indígenas se organizan en la autonomía, en abierto desconocimiento y rechazo a las formas de gobierno impuestas por el Estado, que no han traído más que marginación a las comunidades y abierto las puertas al despojo de sus recursos. La candidatura que propone el CNI con el respaldo del EZLN, y con María de Jesús Patricio Martínez como vocera del Concejo Indígena de Gobierno, busca “[…] usar las herramientas que tiene el poder para lograr la unidad y desterrar ese sistema [capitalista] que nos está acabando” (María de Jesús Patricio Martínez en entrevista con Sputnik) [8].

Esto no excluye a los grupos, comunidades y pueblos no indígenas. Como recuerda Gustavo Esteva, la convocatoria no se dirige solo a pueblos originarios, sino que busca “alianzas con personas y grupos muy diversos, con la inmensa variedad de descontentos que han estado surgiendo y en particular con quienes comparten su vocación anticapitalista y luchan como ellos desde abajo y a la izquierda” [9].

La propuesta es clara. Interpela, por lo tanto, a grupos de estudiantes, mujeres, feministas, jóvenes, campesinos, activistas, a la comunidad LGBTTTIQ, a defensores de derechos humanos, a la sociedad civil organizada y no organizada; a todos aquellos grupos en México que conforman el mapa de las resistencias y de la defensa de los recursos, los cuerpos, las formas de pensamiento, la libertad y el territorio.


Foto de portada: Chiapas Paralelo. Presentación del Concejo Indígena de Gobierno y de Marychuy, vocera y candidata independiente de los pueblos indígenas.

Referencias

[1] EZLN. (2015). El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista I. Participación de la Comisión Sexta del EZLN. México.

[2] Bartra, Armando. (2014). El hombre de hierro. Límites sociales y naturales del capital en la perspectiva de la Gran Crisis. UAM/UACM/Ítaca: México.

[3]Illich, Iván. (2008). El trabajo fantasma. Obras reunidas II. FCE: México.

[4] EFE. “Los pequeños campesinos mexicanos, en pie de guerra contra el TLCAN”. Agencia EFE. 10 de agosto de 2017. Tomado de: https://www.efe.com/efe/america/mexico/los-pequenos-campesinos-mexicanos-en-pie-de-guerra-contra-el-tlcan/50000545-3348973

[5] Gómez Mena, Carolina. “Protestarán campesinos contra recortes al gasto y el TLCAN”. Periódico La Jornada. Martes 25 de julio de 2017. Tomado de: http://www.jornada.unam.mx/2017/07/25/politica/014n1pol

[6] CNI/EZLN. “Llegó la hora”. 28 de mayo de 2017. CIDECI- UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. Tomado de: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/05/28/llego-la-hora-cni-ezln/

[7] Villoro, Luis. (2007). Los retos de la sociedad por venir. FCE: México.

[8] Sputnik. “Candidata a la presidencia: ‘México tiene algo parecido a un cáncer, silencioso, que lo va destruyendo de a poco’”. 2 de agosto de 2017. Tomado de: https://mundo.sputniknews.com/politica/201708021071260568-zapatista-mexico-candidata-presidente/

[9] Esteva, Gustavo. “Indigenizarse”. La Jornada. 14 de agosto de 2017. Tomado de: http://jornada.unam.mx/2017/08/14/opinion/020a1pol

anarquismo anarquía anticolonialismo apoyo mutuo autogestión autonomía capitalismo CNI colapso colonialismo comunalidad COVID-19 creatividad crónica decrecimiento desarrollo desigualdad ecología Ecología política educación educación comunitaria educación popular EPJA Estado EZLN Gaza Guanajuato guerra León Lluís Duch México nota notas ONU Palestina pandemia pedagogía periferia urbana Periodismo Sierra de Santa Rosa subdesarrollo sujeto taumaturgia Trabajo comunitario violencia

Suscríbete para recibir las últimas públicaciones

← Volver

Se ha enviado tu mensaje

Advertencia
Advertencia
¡Aviso!

Deja un comentario

Licencia Creative Commons

This work © 2023 by Alonso Merino Lubetzky is licensed under CC BY-NC-ND 4.0 

Guanajuato, México

Diseñado con WordPress.com

Boletín

Suscríbete a mi boletín de correo electrónico en el que recibirás las últimas publicaciones.